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14 de septiembre de 2017

Ni el Cielo es el Límite - El Concepto

Como ya les dije, cuando comencé a narrar esta historia, nunca me había imaginado mi matrimonio. Entonces, cuando llegué a Bogotá luego de que Cami hiciera la pregunta mágica, me encontré con un sin número de preguntas para las que no tenía respuesta. Una de ellas era algo así tan general como ¿Cómo va a ser la boda?

Mierda... En serio que toca pensar en todo eso. Entonces hice algo que nunca pensé: descargué Pinterest en mi celular y me sumergí horas horas (en este caso, benditos sean los trancones) a elegir una selección de detalles en los que jamás había pensado.

Mire cientos de temas de bodas. Pasé por las vintage -bastante trilladas-, temáticas tipo princesas de Disney, Star Wars o Súper Héroes. Pero nada era lo suficientemente lindo y no tan rosa a la vez como para que Cami se subiera al bus del tema.

Entonces encontré el tema "Love you to the moon and back", pero claro tenía que ser pasado al español. Y ahí cuando le mostré a Cami todas las ideas y pensamos que "Ni el Cielo es el Límite" era perfecto para ilustrar todo lo que significa nuestra relación. Y fue así como nació el tema de la Boda.

Entonces debía haber estrellas en muchas parte de la fiesta, pero no tanto como para que no pareciera navidad o un quinceañero. Estos fueron los detalles más relevantes.

1. Tarjetas

Lo más lindo de esto, es que Mary Reyes, de Mareco Design me regaló el diseño. Quería que fuera especial, por eso definimos que debería contar nuestra historia. Nosotros nos conocimos, en parte, porque nos gusta escribir, entonces qué mejor forma de invitar, que escribiendo. Este fue el resultado de los diseños de las tarjetas.

Save The Date




Damas de Honor
A este tema hay que agregarle, ¿qué color vamos a usar todas las damas? En este caso podría ser muy evidente: Azul + Dorado o Plateado. Pero me puse a ver miles de fotos en Pinterest, y me di cuenta de que los colores sólidos en las fotos, cuando son muchas damas, tiende a verse como una mancha uniforme. Entonces, como venía enamorada de La La Land, agarré el concepto multicolor de los vestidos de la protagonista, para aplicarlo a mis damas. 



Invitación
El sobre realmente hacía el plus. Al abrirlo completo, era una estrella.





2. Zapatos

Para mi era demasiado importante que los zapatos fueran no solo cómodos, sino muy personalizados. Que representaran todo lo que quería. Y así fue. Encontré a ShowLovers Club en Cali, por recomendación de mis amigas, y debo decir que Alejandra es espectacular, los zapatos hermosos y cómodos. Además, todo se puede escoger, desde color y materiales, hasta tacón y adornos. En serio vale toda la pena.

















E hice unos adicionales para la previa y también son encantadores









3. Aretes, Pulsera y tocado para el pelo


Muy simple, estrellas. Y así se vio.























Mi hermana definió darme de regalo una pulsera de Swarosky, que jugaba perfecto con la idea de la boda.




4. Argolla
Tomando una idea de un anillo de Pandora, definí que mi argolla debía tener perforadas estrellas en todo el contorno. Los aretes y las argollas las hicieron los chicos de Joyas de Valor, que no solo nos asesoraron muy bien, sino que tenían súper precios y gran calidad de productos.



5.  Mesa de Postres
Pedí por Amazon unas luces en forma de estrellas, que según Sergio eran demasiado navideñas, pero funcionó perfecto para la mesa de postres que tenían los colores del cielo, y además estrellas por doquier. Decidimos no tener torta, sino que como buenos amantes del chocolate, decidimos tener muchos postres de Factor Cacao by José Ramón Castillo. Mejos búsquenlos y prueben.
















5. La Liga
Completamente personalizada, con estrella y azul del cielo incluida.




6.  La Fiesta

La decoración tenía que tener luces luces por doquier... 

















Y la hora loca tenía que ser de ESTRELLAS, pero de la vida real. Así que todos los famosos estuvieron con nosotros.











Así logramos que #NiElCieloEsElLímite se viera reflejado en toda nuestra fiesta.


16 de agosto de 2017

Ni el Cielo es el Límite - De la salida en Tv y la escogida del Vestido

Como le conté en un post anterior, me casé. Y voy a contarles paso a paso cómo fue este proceso. Uno para dejar la memoria, y dos, para que entiendan cómo me cambió la visión, al pasar de siempre pensar que no me quería casar. Porque si bien puede parecer que esto se trata de armar una gran fiesta, en realidad termina siendo una gran inversión en amor y felicidad, no solo para los novios, sino para todos a nuestro alrededor.

Nunca pensé invertir mucho dinero en el vestido de novia, y mucho menos comprar un vestido de Pronovias. Por eso, cuando Sergio me dijo "Pequeña están haciendo casting para Say Yes to the Dress Colombia, por qué no participas?", dije SÍ de una vez. Además porque era fácil: ir, hacer un casting y grabar durante un día.

Fue perfecto, el día de la entrevista con los productores, tenía vuelo a Santa Marta, entonces llegué corriendo a Teusaquillo, y le dije a todas las otras niñas que estaban esperando que por favor me dejaran pasar, que me dejaba el avión. Y pues a mi me eligieron y a ellas no.

El tema fue que en octubre traje a mi mamá desde Barranquilla, junté a mis mejores amigas y grabamos. Llegué con la idea de "quiero un vestido sencillo", pero al momento de ponerle el primer faldón, no quise ya nada simple. Pero me sostenía en que no quería mucho encaje.

Durante la grabación me ganó la ansiedad. Yo, super espontánea, costeña, habladora, zas, pánico escénico, pocas palabras, nervios... En ese momento entendí que realmente esto de casarme era serio, que tenía que salir bien y que íbamos a dar un paso importante. Y, la verdad, pensé que el capítulo no iba a funcionar, por mi falta de fluidez.

Adry, Caro y mi mamá, lo hicieron fabulosas en cámara. Carolina lloró desde el minuto uno. "Nunca pensé verte vestida de novia y te ves divina", y dijo eso y se me aguaron los ojos. En serio que esto iba a ser un gran tobogán de emociones. María Andrea, amiga más antigua y madrina estuvo detrás de cámara, registrando y hablando con mi hermana en Alemania, quien quería estar al tanto de todo. Ella fue una de las que me dijo "si no lloras, no es". Y yo pensaba que so era una exageración. ¿Llorar yo? ¿Por un vestido de novia? Ja! Y pues, contrario a eso, me inundé.

Resulta que por tiempo y por esquema solo podía medirme 3 vestidos. Eso era demasiada presión. Cuando no me gustó ninguno, agarramos un cuarto, fugados y nos lo medimos en un cuarto donde no había cámaras, así que cuando me inundó el espíritu de Disney y comencé a llorar y a abrazar a medio mundo, pues no quedó grabado. Todas lloraron y nos abrazamos, y mi hermana por el otro lado del Skype dijo "Como Grace Kelly", con los ojos llenos de lágrimas. Muy emocionante.

Debo decir que Claudia Bahamón es increíble, y que me divertí mucho. Y pues, mejor aún, escogí un vestido hermoso.

Hasta ahí, perfecto, hasta que anunciaron que el capítulo saldría el 18 de diciembre. Es decir, MUCHO antes de mi boda y efectivamente medio millón de personas vieron el vestido antes. aunque claro, sin peinado, sin maquillaje, sin dieta y en una talla menos -con la que casi no puedo respirar-. Punto de amor para Cami fue que nunca, a pesar de que teníamos el programa grabado en la casa, se metió a verlo. Así que se salvó el agüero.

 La Grabación






Este es el Capítulo Completo




El Elegido


El vestido que me hizo llorar hasta que no pude más fue el de Referencia Aras de Pronovias, colección 2017. Aquí lo ven en la modelo.





y Aquí en la novia y en la talla correcta.





18 de noviembre de 2016

Organicemos un... matrimonio

Entonces me propusieron matrimonio. Dije que sí.

Y solo es que pasara eso para entrar en este maremoto de emociones que implica ser la #Bride2Be. La verdad nunca me imaginé que casarse fuera tan emocionante.

Primero, la euforia es colectiva. No solo lloras tu y tu pareja, lágrimas de emoción llegan por todas partes, alaridos, aplausos, risas. Todo el mundo se emociona contigo. Todo el mundo es feliz por ti y tu pareja.

Al instante que Cami me propuso matrimonio hasta Florencia, Italia, llegaron varios mensajes de voz de mis amigas gritando de la emoción. Narrar casi dos meses después la historia y ver los ojos aguados de quien te escucha, porque tu cuento es muy emotivo, me ha parecido toda una revelación... Es decir, cada instante de esto se ha convertido en algo especial. Todo lo que pasa al rededor del matrimonio es increíble. Todo es buena onda en el ambiente.

La propuesta fue fuera de Colombia, ya les dije. Al regresar, tuve muchos almuerzos con todas mis amigas que querían que les contara todo con detalles. Querían ver el anillo y claro saber, cuándo, cómo y dónde... Y fue ahí cuando con Cami nos dimos cuenta que nunca habíamos pensado en cómo sería el matrimonio

La pensada tocó en tiempo récord, y se fue construyendo sobre la marcha, mientras todos los amigos y familiares bombardeaban con preguntas, como si lleváramos 3 meses de comprometidos. Fuimos teniendo varias claridades. Queríamos casarnos en Bogotá, porque a mi el calor me afecta -y no me gusta- y organizar de lejos puede ser complejo. Y de ahí en adelante tocaba pensar en muchas cosas. ¿Orquesta o DJ? ¿Iglesia o hacienda? ¿En la ciudad o a las afueras?

Lo primero fue la lista de invitados. Pesábamos que podría ser más complejo, pero los acuerdos básicos del límite de invitaciones se fueron estableciendo sin dramas. La estimación da 190 invitados, pero con las respectivas bajas que implicará la distancia.

Los padrinos fueron objeto de más debate, y tendremos cuatro. Dos de cada lado. Dos hombres y dos mujeres. Pajecitos, mis sobrinos.

Personalmente tenía un par de ideas adicionales. Quería un vestido sencillo, un cura con respeto por los gays y los divorciados, y casarme en un club. Lo único que se mantiene es el cura, porque el vestido (esto tendrá un capítulo aparte) y el sitio del evento serán distintos a lo planeado inicialmente.

Y las de Cami: lo que importa es el DJ, el trago y el fotógrafo. Con lo cual siempre estuve completamente de acuerdo.

Entonces, conseguimos un Wedding Planner, Sergio Acosta, que organizó el matrimonio de una de nuestras grandes amigas. Adry, y el mismo día que lo contacté me dijo que participara en 'Say yes to the dress' Colombia. Un programa de Discovery Home and Health en el que ayudan a la novia a escoger el vestido. Participé en el casting, grabé el programa y tendré un vestido de Pronovias por menos de la mitad del precio, cosa que nunca imaginé.

Escogimos el sitio, en el sector de La Conejera en Bogotá. Ceremonia en un jardín, fiesta bajo techo. Nada de hacienda colonial. El minimalismo es lo nuestro. Tendremos un tema específico en la decoración.

Fotógrafo, Christian Cardona. Quien gracias al cielo bajó las tarifas, porque amamos su trabajo.

Mary Reyes se ofreció a diseñarnos las tarjetas. Dice que los novios reciban cosas regaladas para la boda da buena suerte.

Y en eso estábamos cuando... en la oficina de Cami le dijeron que debía por seis meses irse a trabajar a Sao Paulo, Brazil. Es decir que entre mediados de Noviembre y Mayo del próximo año, lo tendré una semana conmigo, cada mes y medio. Osea, que toca tener mayor coordinación y un cronograma muy organizado para poder escoger lo que falta: buffete, torta, si tendremos o no damas de honor, la música de la iglesia, la música de la fiesta, confirmación, decoración... y así. Bendito sea el Internet.

Entonces, nos montamos en este bus, y es demasiado emocionante...

Les estaré contando qué más pasa en esta nueva aventura.

Besos a todos.

13 de octubre de 2016

Y entonces me caso...

Algunos de los que me conocen, e incluso algunos de los que me leen en este espacio, pensaban que esto nunca pasaría. Pero como ven, hoy puedo decir que me caso, que estoy comprometida y que me dieron un anillo de diamantes. Cami logró el milagro... Me caso y como nunca pensé, estoy demasiado emocionada (y espero que él también, porque comienza la intensidad de ser novia).

En septiembre de este año, Cami y yo cumplimos siete años de haber comenzado a salir... Y después de siete años de relación decidimos dar el paso de sellar el compromiso, y casarnos. Gracias Amor por ser valiente y pedirme que pase el resto de tu vida contigo.

Yo no tenía la menor idea de que me iba a pedir matrimonio. Sencillamente porque durante parte de este año nuestros esfuerzos estuvieron centrados en organizar nuestro viaje a Europa, cuyo motivo principal era el matrimonio de mi hermanita Daniela en Alemania, lo que derivó en un viaje por varias ciudades, de esas que uno conoce y en las que quiere vivir, y otras tantas siempre soñó en conocer. Y con la taza de cambio, la cosa no era barata. Por eso yo había descartado la idea. (Además, seamos honestos, que Cami no dio ni un indicio... nada, que me dejara pensar eso).

El viaje iba así: Berlín, Praga, Saarbrücken (donde se casaba mi hermana), Roma, Florencia y París. Y todo transcurrió en relativa calma. Amé Berlín y su gente; me sentí en un cuento de hadas en Praga; mi Hermanita Dany tuvo el matrimonio más hermoso y muy bien organizado del mundo -y sin weeding planner, pero con algo de locura-; Roma nos maravilló con su historia -y sus helados- y volver a Florencia fue algo maravilloso. Yo estuve hace cinco años años ahí sola y es definitivamente la ciudad más romántica del mundo. Me encanta. Cami lo sabía, y claro ahí debía ser el lugar donde me pidiera matrimonio. Punto.

Pero no nos adelantemos.

El miércoles 28 de septiembre en la mañana, teníamos una misión muy importante, y era ir a misa con el Papa Francisco. Teníamos las entradas y el plan era llegar temprano para tener el mejor puesto posible. Cami es realmente fan del Papa, a mi me emociona, pero no tanto como a él. Pero ese día, como si todo fuera una prueba para mi Cami, las cosas salieron casi al revés. Cuando llegamos a la estación del Metro de Roma, le dije "Cami, estás seguro que sabes qué tren y hacia donde cogerlo?" "Sí, ya sé cómo es? "Seguro?" "Si..." Y pues resulta que nos montamos en la línea equivocada, que nunca, oigan, nunca, nos iba a llevar al Vaticano. Cuatro estaciones después me doy cuenta de que estamos en el tren equivocado. Oh!!! La ira me invadió... y le hice el reclamo. "Ahora no vamos a llegar a donde el Papa a tiempo", le dije entre lágrimas. 

Cami tenía mala cara, pero no de molestia, sino como de drama. Me abrazaba y yo lloraba. Nos regresamos (esas dos líneas de metro nos se vuelven a cruzar), corrimos a la línea correcta y sorpresa: ¡Hasta las tetas! Nos tocó dejar pasar el primer tren y le dije a Cami, en este nos vamos porque nos vamos, toca que nos embutirnos. Y al mejor estilo de la estación de Transmilenio de la 100 en hora pico, nos metimos como pudimos. Ahí, luego de ver a Cami con tu tamaño todo espichado, se me bajó un poco la rabia.

Llegamos, corrimos, entramos. Justo a tiempo de que el Papa Móvil hiciera su recorrido. Entonces, Cami logró que quedáramos en un buen puesto. Y sí, el Papa Francisco es un Rockstar y se tiende una gran energía positiva estando ahí. Claro, con toda esa emoción... Se me pasó el empute. Y pues Cami me aguantó la pataleta. Y hoy, viendo en perspectiva... ¿En serio ameritaba? No. Pero gracias al cielo, Cami entiende, me conoce y logra resolver todo siempre. Es que como dicen mis amigas, tiene bastante de Santo.

Salimos de ahí, por las maletas y derecho al tren que nos llevaría a Florencia. ¡La felicidad! Llegamos al hotel, lindo por cierto. El host muy amable, nos organizó de una vez el desayuno del día siguiente, porque madrugábamos al museo y eso nos tomó un poco de tiempo. Teníamos boletas para el Museo de la Academia, para ver el David de Miguel Ángel, pero decía 4 pm y ya íbamos tarde. Y claro me dio la neura. Es que necesito como aprender a controlarla en serio. Estábamos de paseo, seguro no pasaría nada si llegábamos tarde. Y así fue. Cami se estresó por mi culpa, hasta se sentía responsable, sin motivo. Ay Pobre. 

Si hubiera sabido que esa sería la fecha en la que me pediría matrimonio, sería una mejor novia. Lo juro.

Total, llegamos al museo, tarde, pero entramos sin líos. Caminamos por muchas partes de la ciudad y al anochecer llegamos al Ponte Veccio. un sitio no solo icónico, sino muy romántico. Entonces, estando en la mitad del puente, abrazados como mirando al horizonte, un músico comenzó a cantar. Y me dio una emoción, que me salieron unas lagrimitas y le dije a Cami. Esto es muy romántico. Te amo. Por lo menos, después de tanta pataleta.

Segundos después veo que tiene su billetera en la mano. Y lo único que atiné a decir fue: "Tú qué haces con la billetera en la mano?" Así, a modo de regaño... "No nada, mirando que todo esté bien". Claro, tan nervioso y yo poco romántica. 

Luego de eso... pues seguimos caminando, me medí varias chaquetas (para no comprar ninguna) y Cami me dijo que buscáramos un restaurante lindo para cenar. En la Plaza de la República, había varios. Escogimos el menos lleno y luego de yo querer en la terraza y él adentro "porque está más vacío" ganó él con la concesión de hacernos en la ventana. Ahí sentados pedimos vino, entrada, plato fuerte. Y entre una cosa y la otra, yo hablaba de la gente de la plaza, de los vendedores ambulantes, Cami pone el tema...

- ¿Cómo te ves en 50 años?
- Arrugada...
(¿Qué tal lo romántica?)
- No pero no de eso... De nosotros...
- Ah... Bueno, tu sabes Cami que yo ya decidí que tu eres el hombre de mi vida, y pues en 50 años yo espero estar contigo... Bueno, sino me echas antes por pataletoza.
- Obvio no, yo sé que eres así.
- Porque yo también quiero pasar el resto de la vida contigo...

Y saca el anillo, lo pone entre los dos y me pregunta ¿Quieres casarte conmigo?

Y yo comencé a aplaudir, a gritar. No No no!!! no me lo esperaba. Menos mal no estábamos en la terraza llena de gente...

Lo abracé le di un beso...

- Pero no me has respondido...
- Obvio sí!!!!!!

Pero más allá de eso. Lo más importante fue que Cami duró más de la mitad del viaje con el anillo metido entre la billetera. Pensando que las maletas podían perderse o podrían abrirlas para robar... ¿Se imaginan los nervios? La verdad muy especial que haya pasado por los scanneres de 5 aeropuertos, más las dos veces que fuimos al Vaticano nervioso pensando que le hicieran mostrar qué lleva ahí...

La verdad me morí de la ternura de saber que pensó todo, que recordara que amo Florencia, que escogiera el anillo más hermoso y de la talla perfecta... Me morí un poquito más de amor... Y  si me preguntan, si fue como me lo imaginaba... nunca lo había pensado, pero creo que fue más que perfecto! Y sí, me caso... Nos casamos.